Cómo acompañar a nuestros hijos cuando enfrentan cambios, frustraciones y pequeños duelos cotidianos.
Exploraremos herramientas prácticas para sostener emociones difíciles sin minimizarlas, y enseñar que nada es permanente — ni lo bueno ni lo difícil.
La meta no es evitar el dolor, sino ayudarles a transformarlo en aprendizaje y fortaleza emocional.